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ENSAYO: EL URUGUAY COMO PROBLEMA
Volver Análisis, política y economía nacional.

ENSAYO: EL URUGUAY COMO PROBLEMA

El Uruguay como problema

EL URUGUAY COMO PROBLEMA ESPEJISMO DE LA EXCEPCIONALIDAD

INTRODUCCIÓN

Alberto Methol Ferré fue un escritor y periodista uruguayo, considerado uno de los grandes teóricos de la geopolítica regional y la integración latinoamericana. La idea de este ensayo es realizar un análisis sobre la mirada que da el autor, en el libro publicado en el año 1967, llamado "El Uruguay como Problema”. En ese momento sudamérica pasaba por una crisis social y económica importante. Para el autor, el Uruguay no era una nación completa, sino por el contrario, tenía una herida abierta en el cuerpo de América Latina. Según Methol, el país vivió durante un siglo, bajo el espejismo de la excepcionalidad. Uruguay se consideraba la "Suiza de América", una isla de democracia civilista y bienestar batllista, en un continente de caudillos y pobreza, dos realidades que no coincidian. Sin embargo, Methol argumenta que esa estabilidad no fue un mérito intrínseco, sino que el resultado de una función geopolítica externa, diseñada por el Imperio Británico para dividir a las potencias regionales. El "problema" surge cuando el contexto mundial cambia y esa función de "Estado tapón" deja de ser útil para el mundo y rentable para los uruguayos.

DESARROLLO

La geopolítica de la fragmentación Podemos apreciar en el pensamiento de Methol, tres ejes fundamentales; explicando así, la parálisis del país hacia finales de la década de 1960. Estado Tapón Methol Ferré utiliza la historia como herramienta geopolítica. Explica que la independencia de Uruguay fue el triunfo de la diplomacia de Lord Ponsonby, quien buscaba crear un espacio neutral que impidiera el control total del Río de la Plata por parte de Argentina o Brasil. Como consecuencia, Uruguay nació con una mentalidad de “puerto hacia afuera”, desconectado del interior continental, mirando hacia Europa de forma más que obsesiva. También podemos apreciar la visión del autor, de la falsa ilusión del Uruguay, llamada “insularidad”. Crítica la “psicología de isla” del uruguayo, que prefiere ignorar que su destino está atado a lo que ocurra en Argentina y Brasil. Se siente autárquico y teme la integración porque la percibe como una pérdida de identidad o una amenaza a su pequeño bienestar. Suerte o prosperidad real El bienestar uruguayo fue basado en un modelo que fue hijo de las coyunturas bélicas (Primera y Segunda Guerra Mundial). Uruguay prosperó vendiendo carne y lana a una Europa que estaba en llamas. Fue rico porque el mundo estaba en guerra y no porque hubiera resuelto su dilema productivo. Methol señala que la burguesía y el estado uruguayo no supieron pasar de una economía de renta a una de producción e integración. Condenados al aislamiento Methol sostiene, que los países pequeños de la región, si no se integran están destinados a la irrelevancia o la absorción. Para él, el problema de Uruguay, es que su tamaño le impide tener un mercado interno fuerte e importante por sí solo. La soberanía uruguaya, en su forma aislada, es para Methol una "soberanía de papel" que solo sirve para administrar la decadencia. Para entender la teoría de Alberto Methol Ferré, es necesario conocer las etapas históricas y políticas contrapuestas. Para ello tenemos que ver la transición del "Estado Tapón" al "Estado Continental"; ésta es la única vía para que Uruguay pase de la supervivencia pasiva a la existencia protagónica. Methol advierte como crisis final, que el Estado Tapón entra en colapso, cuando las potencias mundiales dejan de necesitar ese "amortiguador" y cuando la economía de renta (lana y carne) deja de ser suficiente para sostener a una sociedad compleja. El Estado Continental La integración como identidad El Estado Continental, es la respuesta de Methol a la crisis del modelo anterior. No se refiere a que Uruguay, debe desaparecer como país, sino que, debe integrarse en una mayor estructura para lograr así, recuperar su soberanía real. Methol argumenta, que en el siglo XX y XXI, los pequeños estados-nación ya no son sujetos de la historia, sino objetos de las grandes potencias. Solo los estados que poseen una escala continental, que poseen poder, como EE. UU., China, o una América Latina unida, pueden negociar de igual a igual en el mundo. Para el autor, el Estado Continental es el destino sudamericano,es la actualización del sueño de Bolívar y Artigas. Lo esperable, es la unión de las provincias del sur, para evitar de esta manera, ser colonias de las potencias industriales. Para Methol Ferré: “Uruguay no tiene sentido en sí mismo, si no es en función de la totalidad a la que pertenece". La obra de Methol Ferré no es pesimista, sino propositiva. Sus reflexiones finales giran en torno a una salida necesaria: la superación del Estado-Nación tradicional, hacia el Estado-Continente. Para Methol Ferré, la Cuenca del Plata no es solo un accidente geográfico o un sistema de ríos; es el espacio vital donde se juega el destino de Uruguay y la posibilidad real de construir el "Estado Continental". Si el "Estado Tapón" fue una invención diplomática para separar, la Cuenca del Plata es la realidad física que obliga a unir. La figura de José Gervasio Artigas, la rescata Methol Feré, no como un héroe nacionalista uruguayo, sino como el primer gran geopolítico de la Cuenca del Plata. Para Methol, el "problema" de Uruguay comienza cuando se rompe ese proyecto federal y regional. Recuperar la centralidad de la Cuenca es, en esencia, completar la tarea inconclusa de Artigas. La Dialéctica entre Geopolítica y Estabilidad Política Mientras Methol Ferré planteaba en 1967 que Uruguay era un "problema" por su inviabilidad como Estado aislado, la historiografía y la ciencia política contemporánea (Caetano, De Riz, Lissidini, de Sierra); analizan cómo el país respondió a esa fragilidad estructural, mediante una arquitectura política excepcional. La centralidad de la política y el Estado como refugio Alicia Lissidini subraya la "centralidad de la política" en Uruguay y dice que a diferencia de otros países de la región donde lo social o lo económico dictan el ritmo, en Uruguay la política es el tamiz por el cual pasa todo. Esta centralidad es justamente, la respuesta interna al dilema de Methol. Ante la falta de una escala geográfica o económica potente, el "Estado Tapón", el país construyó su identidad y su "viabilidad" a través de instituciones sólidas y un Estado presente que amortiguó las tensiones. El sistema de partidos como "Sistema de Vida" Gerónimo de Sierra analiza el sistema de partidos no solo como una estructura electoral, sino como el eje del sistema social uruguayo. Durante la crisis que Methol describe, de Sierra observa cómo los partidos tradicionales (Blanco y Colorado) funcionaron como grandes "agregadores de intereses". Esta capacidad de intermediación, permitió que Uruguay, a pesar de su crisis de modelo, el agotamiento de la "prosperidad fortuita", lograra mantener una cohesión social que evitó durante mucho tiempo la ruptura institucional. La política del compromiso y la alternancia Liliana De Riz define a Uruguay, a través de la "política del compromiso". De esta forma, esta tesis complementa a Methol, diciendo que si Uruguay es un país pequeño y dependiente de su entorno, la única manera de sobrevivir sin colapsar internamente, es precisamente el acuerdo constante entre élites y sectores sociales. De Riz destaca, que la cultura política uruguaya valora la negociación sobre el conflicto radical. Esto permitió que la transición hacia la alternancia y la llegada del Frente Amplio al poder, fuera procesada dentro de los marcos democráticos, resolviendo políticamente el "problema" de la representatividad en un país que Methol veía estancado. Historia y perspectiva Gerardo Caetano, en su “Historia mínima del Uruguay", ofrece la perspectiva de larga duración, que engloba estas ideas. Reconoce la tensión que Methol señaló cuando hablaba de la lucha entre la vocación de "puerto-isla" y la necesidad de ser "puente-continente". Caetano describe, cómo Uruguay ha logrado navegar su pequeñez geográfica construyendo una "comunidad política" densa. Para el autor, el Uruguay contemporáneo ha aprendido, que su soberanía no es el aislamiento, sino la participación activa en marcos regionales-la visión continental de Methol-, sin perder su singularidad democrática, la centralidad política de Lissidini.

REFLEXIONES

El problema de Uruguay, según Methol Ferré, era su falta de escala continental. Sin embargo, los textos de Caetano, De Riz, Lissidini y de Sierra, sugieren que Uruguay compensa su debilidad física, con una fortaleza institucional. La viabilidad del país, no solo dependía de la integración en la Cuenca del Plata o del paso del "Estado Tapón" al "Estado Continental", sino de la preservación de su cultura política de compromiso. El Uruguay del siglo XXI, parece haber aceptado la tesis de Methol,-la necesidad de integrarse-, fundamental para los tiempos que corren,-lo hacen-, pero utilizando las herramientas que estos autores destacan. Un sistema de partidos fuerte, que permite que la integración sea una política de Estado y no un salto al vacío. Para finalizar: "El Uruguay como problema”, es un libro que nos interpela y hace que nos preguntemos, si preferimos ser los dueños absolutos de una casa en ruinas o los socios fundadores de una nación continental próspera. El "Problema" de Uruguay no es su tamaño, sino la tentación del aislamiento. Su "Solución" no es dejar de ser Uruguay, sino ser el lugar donde el continente se encuentra.

Alfonso Miláns 


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